ALDEA GLOBALPRIMERA PLANA

“La vida cotidiana en Ucrania es una cuestión de supervivencia para los niños y sus familias”

Miércoles, 18 feb. 2026. MUNIR MAMMADZADE-UNICEF
Una gélida noche de finales de enero, Kateryna cogió a sus dos hijos y salió corriendo al pasillo. Las explosiones eran más fuertes de lo habitual en Jersón y, de repente, una detonación sacudió su hogar.
Daria, de dieciséis años, y Artem, de ocho, resultaron heridos por metralla. Kateryna necesitó cirugía, pero milagrosamente todos sobrevivieron.
Un equipo móvil local de protección infantil apoyado por UNICEF visitó inmediatamente a la familia en el hospital para proporcionarles apoyo psicosocial, así como acceso a ayuda económica y suministros esenciales. Hoy esta familia se está recuperando, pero la casa que alquilan a las afueras de la ciudad ofrece poco refugio frente a esta brutal guerra.
Lo trágico es que, cuatro años después del inicio de la guerra a gran escala, pocos lugares son seguros. En la ciudad y la región de Jersón, donde me encuentro hoy, la vida cotidiana es una cuestión de supervivencia para los niños y niñas y sus familias.

Esta zona del frente está cubierta de redes antidrones, y la infancia se ha trasladado literalmente bajo tierra.
Quedan unos 5.000 niños y niñas de los 60.000 que antes vivían en paz con sus familias y amigos hasta que su infancia se vio trastornada para siempre el 24 de febrero de 2022.
Hoy los niños aprenden, juegan y duermen en sótanos solo para mantenerse a salvo.
He estado hablando con familias y personal, incluidos psicólogos y otros trabajadores, en un centro de protección infantil apoyado por UNICEF. Todos hablan del agotamiento que sufren las familias al vivir las 24 horas del día en un estado de hiperalerta.
El miedo constante a los ataques, el confinamiento interminable en sótanos y el aislamiento en casa con conexiones sociales limitadas han dejado a los niños, niñas y adolescentes en una situación difícil, con consecuencias para su salud mental y física.
Pero, al mismo tiempo, espacios como este proporcionan un respiro frente a los horrores que se viven arriba, y hay una determinación extraordinaria para seguir adelante con la vida. UNICEF está ayudando a los niños y a las familias a hacer precisamente eso.

En colaboración con las autoridades locales y nuestros aliados, prestamos apoyo a siete centros de protección infantil en toda la región de Jersón y facilitamos ayuda de emergencia vital a través de los equipos de trabajadores, al tiempo que reforzamos las soluciones de cuidado alternativo para los niños más vulnerables.
Hemos establecido espacios para la educación infantil y el aprendizaje digital, así como centros juveniles para fomentar el desarrollo de habilidades y las relaciones sociales. También proporcionamos ayuda económica durante el invierno y apoyamos a las empresas de servicios públicos locales con reparaciones y mejoras para mantener la calefacción y el suministro de agua. Esta respuesta se repite en todas las zonas de primera línea y más allá.

Encontrar seguridad no debería ser una esperanza lejana para ninguna familia, pero es compartida por muchas. Al entrar en el quinto año de guerra, un tercio de los niños y niñas de Ucrania siguen desplazados. Eso supone casi 2,6 millones. Casi 1,8 millones de ellos viven como refugiados fuera del país. Más de 791.000 están desplazados dentro de Ucrania.
La guerra es intensa en las zonas del frente de Jersón, pero también afecta a los niños y niñas que están lejos de él. Los ataques que afectan a las zonas civiles continúan en todo el país, destruyendo las vidas de los niños, sus hogares, escuelas, hospitales y las infraestructuras de las que dependen.

Por ejemplo, el número de niños y niñas asesinados y mutilados en la ciudad y la región de Kiev se multiplicó casi por cuatro el año pasado en comparación con 2024. Una encuesta reciente de UNICEF reveló que 1 de cada 3 adolescentes de entre 15 y 19 años se había desplazado al menos dos veces, y que la búsqueda de un lugar seguro era la razón más común para huir. La búsqueda de un mejor acceso a la educación y al desarrollo de habilidades también fueron factores clave para el desplazamiento.

Los niños, niñas y jóvenes no han renunciado a su futuro, y nosotros tampoco lo haremos.
UNICEF ha estado trabajando en toda Ucrania y en los países vecinos de acogida para apoyar a los niños afectados por el desplazamiento y la violencia actual.
Junto con nuestros aliados locales sobre el terreno, continuaremos con nuestra respuesta humanitaria a gran escala para salvar vidas, al tiempo que impulsamos la recuperación y las reformas que sitúan a los niños, niñas y jóvenes en el centro. Esta labor es urgente e innegociable para proteger y mejorar la vida de la infancia hoy, por su futuro y por el del país.
Lo que todos los niños y niñas necesitan ahora es una paz duradera, para que puedan crecer con seguridad y estabilidad: ese es su derecho y, sin excepción, ese derecho debe respetarse.
La infancia de toda Ucrania ha sufrido durante demasiado tiempo. Siguen aspirando a hacer realidad sus sueños y depende de todos nosotros que eso sea posible.
Para contribuir al trabajo de UNICEF en Ucrania, pincha AQUÍ.

Etiquetas
Botón volver arriba
Cerrar
Cerrar