El Obispado devuelve al Ayuntamiento la propiedad de la ermita de la Salud, que inmatriculó a su favor “por error”
Domingo, 30 ene. 2022. MARIO CRESPO
El Obispado de Cartagena ha devuelto al Ayuntamiento de Alcantarilla la titularidad registral de la ermita de Nuestra Señora de la Salud, junto al río Segura, que había inmatriculado a su favor en el proceso de inscripción masiva de bienes inmuebles que la Iglesia católica ha realizado en todo el país entre 1998 y 2015.
El ecónomo de la Diócesis, José Carrasco, en declaraciones a Efe publicadas en el diario La Opinión, defiende la legalidad de las casi quinientas inmatriculaciones que la Iglesia ha realizado en la Región de Murcia, aunque admitió que ha devuelto dos de ellos: la ermita de la Salud de Alcantarilla y una capilla en Jumilla. Carrasco explicó que estas dos inmatriculaciones se hicieron “inducidos por el error” del Catastro, donde figuraba el Obispado como propietario de estos inmuebles y sus parcelas.
Fuentes del Ayuntamiento de Alcantarilla, continúa el diario La Opinión, confirmaron que la propiedad de la ermita de nuestra patrona fue revertido al Ayuntamiento en 2019, hecho hasta ahora desconocido, tras aportar el consistorio al Obispado la documentación sobre la adquisición del terreno.
Carrasco también indicó que de los bienes inscritos por la Iglesia a su favor en nuestra Región, se han presentado reclamaciones en un total de 24 casos, algunos ya resueltos, como el del cementerio de la pedanía cartagenera de La Palma, en la que el juzgado ha fallado a favor de la Iglesia.
Entre los bienes en los que faltan datos por identificar, al no constar su existencia, están las casas sacerdotales de Alhama de Murcia y de Torre Pacheco; dos fincas y un terrenos en Lorca; un terreno en Campos del Río; una plaza de garaje y un solar en Fortuna; una parroquia en Jumilla; dos locales y dos viviendas en Murcia; una iglesia cuya ubicación no se ha concretado; dos edificios, un eremitorio y la iglesia de Santiago de Totana.
Construida en 1973
En 1973 comenzaban las obras de construcción de la actual ermita de Nuestra Señora de la Salud (la histórica, ya inexistente, se encontraba junto al puente de las Pilas). El 6 de octubre del citado año fue bendecida por el párroco de San Pedro, José García Martínez, en presencia de los fieles y autoridades municipales, tal como recogen los boletines municipales de la época, siendo alcalde en aquel momento Fulgencio Pérez Artero.
Un artículo publicado en 2019 por los historiadores locales Juan Cánovas Orcajada y José Riquelme Marín señal que la antigua ermita se construyó en el siglo XIII entre el río Segura y la acequia de Barreras, y que funcionó como templo parroquial en el que se adoraba a la Virgen de la Presentación, con motivo del hallazgo en la ribera del río de una pequeña talla religiosa, a la que llamaron Virgen Niña, Virgen Pequeña o Virgen de la Presentación.
La riada de San Lucas, en 1545, desplazó la población de Alcantarilla desde su asentamiento original en la orilla del río hacia su emplazamiento actual. La ermita fue reconstruida y quedó como lugar de oración a Nuestra Señora de la Presentación. El hecho de que muchos fieles acudieran a rogar a este lugar por las numerosas enfermedades y epidemias generadas por la riada llevó a que la imagen fuera llamada Nuestra Señora de la Salud. En 1702 el edificio pasó a ser regentado por los frailes Mínimos. A partir de 1721, y dado el estado ruinoso de la ermita, los frailes y la imagen se trasladan al nuevo convento de los Mínimos, que fue saqueado en 1936, durante la Guerra Civil, destruyéndose las imágenes. En la posguerra se pone en marcha nuevamente la Hermandad de las Flores de la Virgen de la Salud y se encargó hacer una nueva imagen, la actual, que quedó ubicada en el Convento. El obispo Ramón Sanahúja, en una visita a Alcantarilla en 1967 sugirió que para mayor lucimiento la imagen debería estar en la iglesia de San Pedro, que ha sido su templo desde entonces.

La nueva ermita
En los años 70 surge la iniciativa de algunos fieles de que vuelva a existir una ermita de la Salud cerca de su antiguo emplazamiento, junto al río. La Hermandad de las Flores y el entonces alcalde, Fulgencio Pérez Artero (señalan los autores del citado artículo, titulado ‘Lugares de culto a Nuestra Señora la Virgen de la Salud”), iniciaron gestiones para construir una ermita nueva. El Ayuntamiento adquirió una parcela de 1.363 metros cuadrados en el paraje Rincón de la Rueda a su propietario, José Cascales Alemán, por importe de 185.355 pesetas. También se indemnizó a un vecino que tenía arrendada parte de la parcela para cultivar patatas.
La primera piedra de la ermita se colocó el 5 de febrero de 1973 y las obras comenzaron el 12 de febrero incorporando elementos arquitectónicos y ornamentales de otros edificios antiguos nobles derribados y piezas donadas por los fieles. El 6 de octubre era bendecida la ermita una vez terminadas las obras.
El Ayuntamiento cedió en 1974 la Hermandad de Nuestra Señora de la Salud el uso no exclusivo del edificio e inventarió los bienes muebles y objetos del mismo. Actualmente se utiliza solo para la celebración de la romería de Nuestra Señora de la Salud, durante las fiestas patronales de mayo, y la celebración de San Antón, en enero. El resto del año permanece cerrada.
Cinco propiedades inmatriculadas en Alcantarilla
Un informe entregado por la Conferencia Episcopal la Gobierno de la Nación que detalla las inmatriculaciones en toda España recoge que en la Región de Murcia el Obispado de Cartagena tramitó y culminó la inscripción a su favor en los distintos registros de la Propiedad de un total de 470 bienes. De ellos, 373 son templos y otros 97 bienes de otra naturaleza (fincas, pisos, bajos, cementerios, ermitas…). Del total de 470 bienes, 427 fueron inscritos únicamente con una certificación del Obispado que afirmaba que la propiedad era de la Iglesia y pedía su inscripción. Para la inscripción de los restantes 43 bienes inmuebles, el Obispado aportó “títulos distintos” a la certificación eclesiástica.
En Alcantarilla son cinco los bienes afectados por esta inmatriculación:
La iglesia de San José
Una vivienda (no se detalla dirección)
La ermita de Nuestra Señora de la Paz
La ermita de Nuestra Señora de la Salud
El complejo parroquial de San Pedro (no se especifica qué elementos lo componen)
El Obispado de Cartagena reconoce ahora que la inmatriculación de la ermita de la Salud se debió a “un error”, por lo que se procede a la reversión de la propiedad al Ayuntamiento de Alcantarilla, que fue quien adquirió el terreno.
Una polémica inmatriculación masiva de bienes
La Iglesia española inició en 1998 un proceso de inmatriculación (inscripción por primera vez de un bien en el Registro de la Propiedad) a su nombre de un total de 34.961 bienes inmuebles y raíces, en un proceso que culminó en 2015. El proceso ha sido polémico por la inscripción a favor de la Iglesia de bienes que se considera que no le pertenecen. Casos sonados han sido el de la mezquita de Córdoba o la Giralda de Sevilla, pero ha habido múltiples polémicas en numerosos municipios de toda España por la inscripción a nombre de la Iglesia de cementerios, ermitas, solares, terrenos rústicos, viviendas, edificios monumentales, etc. que en su día fueron donados y costeados por vecinos, ayuntamientos, asociaciones y otro tipos de iniciativas.
Este proceso de inmatriculación masiva ha sido posible por la reforma en 1996, durante el Gobierno de Aznar, de la Ley Hipotecaria, que en su artículo 206 abre la posibilidad a la Iglesia de inmatricular bienes no documentados con una simple certificación del obispado de cada zona en la que simplemente se cita, pero no se documenta ni prueba, el origen de la adquisición. Con este sistema la Iglesia inscribió a su favor 30.335 propiedades, más otras 4.626 “con título distinto” a la certificación eclesiástica. Del total de 34.961 propiedades que la Iglesia ha inscrito a su favor, 20.014 son templos de culto y otras 14.947 son propiedades destinadas a otros usos y de muy distinta naturaleza.
Tras la polémica surgida por estas inscripciones, el Gobierno de Mariano Rajoy aprobó un decreto para exigir a la Iglesia que presentara un informe que detallase las propiedades inmatriculadas. El informe se fue demorando hasta que finalmente en febrero de 2021 fue presentado al Gobierno de Pedro Sánchez por la Conferencia Episcopal. En más de tres mil páginas se detallan las propiedades, su localización y si fueron inmatriculadas por certificado eclesiástico o por otros títulos.
Desde el año pasado hay numerosas reclamaciones que se tramitan en los juzgados contra algunas inmatriculaciones, ya que la inscripción a nombre de la Iglesia en el Registro de la Propiedad no supone dar carta de naturaleza a la propiedad del bien, que puede ser rebatida con otros documentos. Pero la carga de prueba, es decir, probar que no son de la Iglesia, recae sobre los reclamantes, partiendo de la situación de hecho de que la Iglesia es la propietaria mientras no se demuestre lo contrario, tras la inmatriculación.