La agricultura ecológica se consolida en el relevo generacional en el campo
Jóvenes y mujeres se incorporan a la producción certificada de calidad, la mitad de ellos al sello ecológico
Viernes, 21 ago. 2026. REDACCIÓN
La Comisión de Agricultura ha presentado y debatido en el Parlamento Europeo el estudio ‘Generational change in agriculture: comparative analysis of businesses run by young farmers in selected EU countries’. En el mismo se habla de relevo generacional, sin mencionar el impacto al alza que está teniendo la agricultura ecológica como un claro reclamo, especialmente en las generaciones más jóvenes.
Según la coordinadora de Ecovalia y directora de la Oficina de Bruselas de Ecovalia, Evelyne Alcázar, “este informe alerta del grave envejecimiento del sector agrario y de la falta de relevo generacional. Sin embargo, no aporta datos sobre qué modelos de agricultura resultan más atractivos para los jóvenes”, reseña Evelyne Alcázar. Y añade que “en un país como España, donde la edad media del sector agrario es especialmente elevada, los datos del informe anual de 2026 elaborado por Ecovalia, muestran que existe un mayor porcentaje de jóvenes que optan por la producción ecológica. Casi un 40% de los jóvenes agricultores trabaja bajo estándares de calidad, de los cuales uno de cada dos lo hacen bajo el sello ecológico (eurohoja). Este porcentaje es aún mayor en el caso de las mujeres jóvenes, superando el 53 por ciento frente al 47,6 por ciento de los hombres jóvenes”.
Por ello, considera fundamental “garantizar el apoyo y realizar un análisis adecuado de la producción ecológica, ya que contribuye de manera directa al relevo generacional tanto en España como en el conjunto de la Unión Europea”, concluye.
Una apuesta firme de los jóvenes por la producción ecológica
El relevo generacional es clave para la agricultura a nivel mundial, que cuenta con una población muy envejecida, especialmente en nuestro país, donde alcanza una media de edad de 61,4 años. España ha vivido una verdadera expansión del tejido empresarial en los últimos cinco años en lo que a actividades empresariales ecológicas se refiere, con un crecimiento del 25 por ciento. Esto refleja una maduración del sector y ha propiciado la creación de 122.100 puestos de empleo directo, un 4,9% más que en 2023.
El modelo de producción ecológica, según el Informe Anual 2026 realizado por Ecovalia, nos dice que tanto las mujeres como los jóvenes agricultores destacan con una mayor presencia en el sector ecológico con respecto al convencional. De hecho, los jóvenes incorporados muestran una mayor afinidad por el ecológico, atraídos por su sostenibilidad y la necesidad de menores inversiones iniciales.
Según datos del Diagnóstico de la Juventud Agraria (2024), publicado por el MAPA en septiembre de 2025, en España, el 39,3 por ciento de los titulares jóvenes de fincas elige producir bajo una figura o un sello de calidad: Denominación de Origen Protegida/Denominación de Origen; Indicación Geográfica Protegida, Producción Integrada y Producción Ecológica. De ellos, la mitad (1 de cada 2 jóvenes) lo hacen en producción ecológica. Además, el 53,8 por ciento son mujeres y el 47,6 por ciento, hombres. Unos datos que pueden reflejar esperanza y continuidad si hablamos de relevo generacional por parte de la juventud agraria. La producción ecológica y su logotipo de la Eurohoja es un gran reclamo, pues es percibido como sello de calidad por los consumidores, pues ofrece todas las garantías del cumplimiento de unas normas y requisitos basados en la sostenibilidad.
Es una realidad que muchos jóvenes y mujeres se estén convirtiendo en el impulso clave para el sector ecológico, pues están destacando por una mayor presencia relativa que en el convencional. Las mujeres son titulares de alrededor del 32 por ciento de las explotaciones ecológicas, siendo clave en la transición ecológica, impulsando prácticas de bajo impacto y preservación de la biodiversidad. Los jóvenes por su parte, inyectan innovación tecnológica, digitalización y resiliencia climática.
Menor dependencia del exterior
La producción ecológica se ha reafirmado como un sistema de producción que permite una alta estabilidad. Especialmente cuando las condiciones geopolíticas son adversas, ya que no dependen de fuentes externas de suministros ni de insumos de síntesis química. Esta menor dependencia de insumos externos, junto con el aprovechamiento de recursos propios y locales, refuerza su resiliencia y capacidad de adaptación ante crisis de abastecimiento. Se consolida como un modelo estratégico que permite una planificación que no es posible en los sistemas de producción convencionales.
España lidera la producción ecológica en Europa, con más de 3 millones de hectáreas certificadas (12,3 por ciento de la superficie agraria útil), manteniéndose como el principal productor ecológico. El mercado interno sigue creciendo, con un gasto per cápita medio nacional de 66 euros. La recuperación del consumo en los hogares se ve en el aumento de un 7,5 por ciento interanual, reflejo de la resiliencia de la demanda, pese al contexto económico. El consumidor elige alimentos ecológicos por salud, medio ambiente, bienestar animal y confianza y/o calidad percibida.
La producción ecológica está cada vez más presente en la cesta de la compra, ya que 2 de cada 3 hogares eligen productos ecológicos, primando la calidad frente al coste. El consumidor otorga con ello un papel central a la garantía, trazabilidad y los valores asociados a la certificación ecológica.
Ecovalia
Ecovalia es la asociación profesional española de referencia en producción ecológica, que cuenta con 35 años de trayectoria impulsando un modelo agroalimentario sostenible, saludable y respetuoso con el medio ambiente. La entidad representa a más de 17.000 productores, empresas y profesionales del sector ecológico, trabajando activamente en la promoción de la agricultura y ganadería ecológicas, el consumo responsable y la innovación sostenible. A través de proyectos, formación, divulgación e incidencia institucional, Ecovalia defiende la producción ecológica como una herramienta clave para afrontar retos como el cambio climático, la protección de la biodiversidad y el desarrollo del medio rural.