PRIMERA PERSONAPRIMERA PLANA

Café con Hugo ¿Qué significa llegar a ser mujer?

Por HUGO BENEDETTI
Miércoles, 19 ago. 2026

Hace unos días volví a encontrarme con una frase de Simone de Beauvoir que seguramente muchos conocen:
«No se nace mujer: se llega a serlo»

Es una expresión que ha generado debates durante décadas. Algunos la comparten plenamente. Otros la cuestionan. Yo prefiero detenerme un instante y preguntarme qué puede enseñarnos.
Hace cincuenta años estoy casado con la misma mujer. Mi compañera. Mi amiga. La madre de nuestros hijos. Después de medio siglo de compartir la vida, siento por ella el mismo amor, la misma admiración y el mismo respeto que el primer día.
Si algo aprendí en este camino es que el amor verdadero no se sostiene solamente con emociones; se construye con presencia, paciencia, diálogo y una decisión cotidiana de cuidar al otro.
Juntos recibimos el regalo de ser padres de una hija y de un hijo, que hoy ya superan los cuarenta años. Pero también conocimos un dolor que nunca desaparece.
Hace cuarenta y tres años, nuestro tercer hijo falleció. Hay heridas que el tiempo no borra; simplemente nos enseña a convivir con ellas.

Quizás por todo lo vivido, cada vez que escucho una noticia sobre violencia contra una mujer siento una profunda tristeza. Me cuesta comprender cómo una sociedad que se considera moderna puede seguir conviviendo con tanto desprecio por la vida, por la dignidad y por el respeto.
Ese dolor no distingue edades, culturas ni fronteras. Nos interpela a todos.
La frase de Simone de Beauvoir invita a pensar. Tal vez quiso decirnos que nadie construye su identidad en soledad; que la familia, la educación, la cultura y las experiencias van modelando a cada persona.
Creo que, en ese sentido, todos vamos llegando a ser quienes somos.
También los hombres.
Y justamente por eso tenemos una enorme responsabilidad.

Soy católico y procuro vivir mi fe con humildad. Creo que cada persona es un misterio irrepetible y posee una dignidad que nadie tiene derecho a vulnerar. Pero incluso quien no comparta mi fe puede coincidir en algo esencial: ninguna mujer debería vivir con miedo, ninguna agresión tiene justificación y ningún silencio debería proteger la violencia.
Después de cincuenta años caminando junto a la misma mujer, no puedo decir que haya llegado a comprender completamente el misterio de lo femenino. Pero sí aprendí algo que la vida me confirmó una y otra vez: una sociedad será tan humana como el respeto que sea capaz de ofrecer a sus mujeres.
Y cuando una sociedad aprende a respetar profundamente a sus mujeres, también aprende a respetarse a sí misma.

Hugo Benedetti es periodista argentino residente en Alcantarilla

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