El 70% de los españoles asegura que las redes sociales afectan a su autoestima
El malestar emocional derivado del uso de redes se consolida como un patrón recurrente
Lunes, 1 jun. 2026. REDACCIÓN
Las redes sociales se han consolidado como uno de los principales espacios de interacción en el día a día, pero no necesariamente desde el bienestar.
Según un estudio de Unobravo, servicio de psicología presente en Europa, casi dos tercios (64%) de los españoles perciben que estas plataformas afectan negativamente a su bienestar psicológico, ya sea de forma moderada o significativa, o que sugiere una preocupación creciente por su impacto emocional.
En este contexto, Francisco Rivera, Manager Clínico de Unobravo en España, explica: “El impacto de las redes sociales en el bienestar psicológico no depende únicamente del tiempo de uso, sino de cómo interactuamos con el contenido y con otras personas en estas plataformas. La tendencia a la comparación constante y la exposición a estándares poco realistas pueden favorecer una percepción distorsionada que puede afectar tanto al estado de ánimo como a la autoestima”.
Este impacto no puede entenderse sin tener en cuenta la intensidad de uso. El 85,7% de los usuarios accede a redes sociales varias veces al día, y una parte significativa dedica al menos una hora diaria a estas plataformas. Más que un hábito puntual, se trata de un comportamiento integrado en la rutina, lo que incrementa el tiempo de exposición y puede influir en el estado de ánimo.
En este contexto, redes como Instagram y TikTok se consolidan como los principales espacios de socialización digital, reforzando su papel no solo como canales de entretenimiento, sino también como entornos que condicionan la forma en la que los usuarios se perciben y se relacionan.
La comparación social, clave para entender el impacto
A medida que aumenta el tiempo de uso, también lo hace la tendencia a compararse con otras personas. El 67,1% de los usuarios reconoce hacerlo, especialmente en Instagram, una plataforma marcada por la exposición constante a contenidos que denotan aspiraciones y perfiles idealizados.
Lejos de ser un comportamiento puntual, esta comparación se convierte en un mecanismo recurrente que puede influir en cómo los usuarios interpretan su propia realidad. La exposición continuada a estándares poco realistas contribuye a generar una percepción distorsionada y, en muchos casos, sentimientos de insatisfacción.
Este efecto se traduce de forma directa en el estado de ánimo: el 42,2% afirma sentirse peor tras consumir contenido en redes sociales, lo que sugiere que el impacto no es solo teórico, sino emocionalmente tangible.
Un efecto que va más allá del estado de ánimo
El impacto de las redes sociales no se limita a momentos puntuales, sino que tiende a repetirse con el uso continuado. Más de la mitad de los usuarios reconoce que su estado de ánimo se ve afectado de forma recurrente, lo que apunta a un patrón sostenido en el tiempo.
Sin embargo, este efecto va más allá del plano emocional inmediato. Cerca de 7 de cada 10 usuarios admite que el uso de redes sociales ha afectado a su autoestima en alguna ocasión, reflejando que la comparación constante puede influir en la percepción personal.
Esta presión se traduce también en comportamientos concretos: cerca de un tercio de los usuarios reconoce sentirse frustrado cuando sus publicaciones no reciben la interacción esperada, e incluso eliminan contenido por este motivo.
A pesar de este escenario, la relación con las redes sociales no es percibida de forma unidireccional. Casi la mitad de los usuarios considera que tienen efectos tanto positivos como negativos, lo que refleja una convivencia entre entretenimiento, conexión social y malestar emocional.
En paralelo, también se observa una mayor conciencia sobre estos efectos. El 65,8% de los usuarios afirma haber intentado reducir su uso en alguna ocasión, lo que pone de manifiesto una preocupación creciente por establecer una relación más equilibrada y saludable con estas plataformas.