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Unicef alerta de que 251 millones de niños y niñas no pueden ir a la escuela

Martes, 27 ene. 2026. UNICEF
Cuando una crisis interrumpe la escuela, los niños y niñas pierden mucho más que sus clases. Pierden rutinas, un espacio seguro y, en muchos casos, el único lugar donde se detectan a tiempo situaciones de violencia, abandono o explotación. En conflictos, desplazamientos y emergencias climáticas, la escuela se convierte en una red de protección.
Hoy, 251 millones de niños y niñas están fuera del sistema educativo y la mitad vive en África subsahariana, una de las regiones más afectadas por conflictos y desplazamientos. En todo el mundo 234 millones de niños y niñas en edad escolar viven en contextos de crisis y necesitan apoyo urgente para acceder a una educación de calidad. Las guerras han obligado al cierre de miles de centros educativos, dejando a la infancia sin aprendizaje y sin protección en los momentos de mayor vulnerabilidad.

Con motivo del Día Internacional de la Educación este 24 de enero, desde UNICEF España queremos poner el foco en esta realidad y recordar que la educación es un derecho que debe protegerse incluso en los contextos más difíciles. “Hoy, demasiados niños y niñas ven su educación interrumpida por conflictos, desplazamientos, crisis climáticas y emergencias prolongadas. La pérdida de acceso a la escuela no solo afecta a su aprendizaje, sino que también aumenta el riesgo de violencia, matrimonio y trabajo infantil”, ha afirmado Carlos García de Bakedano, especialista en educación de UNICEF España.

Masara, en Gaza: «Hace dos años que no voy al colegio». Foto: UNICEF

Las crisis actuales muestran, en distintos contextos, que cuando la escuela se cierra la infancia queda más expuesta y la educación se convierte en una forma esencial de protección. En Gaza, la infancia acumula dos años académicos sin escuela formal. UNICEF apoya 93 escuelas temporales que llegan a 111.000 niños y niñas, pero más de 638.000 siguen necesitando acceso continuado a educación y espacios seguros de aprendizaje.

En Ucrania, la guerra entra en su quinto año y el frío extremo, junto a los cortes de electricidad, interrumpe tanto la educación presencial como la enseñanza a distancia. UNICEF presta apoyo a 1.500 centros educativos para mantenerlos abiertos y mejorar las condiciones de aprendizaje de cerca de 445.000 estudiantes.

En Sudán, aunque en noviembre de 2025 el estado de Nilo Blanco reabrió 260 escuelas y el 67% de los centros ya están operativos, más de 8 millones de niños y niñas siguen sin acceso a la educación.

En Afganistán, 7,1 millones de niños y niñas necesitan apoyo educativo en un contexto de restricciones severas a los derechos de mujeres y niñas. UNICEF mantiene el acceso al aprendizaje a través de clases comunitarias y formación docente.

Niñas afganas en un aula de Unicef. Foto: UNICEF

Recortes a la ayuda

En crisis como Gaza, Ucrania, Sudán y Afganistán, entre muchas otras, donde sostener la educación ya es una carrera diaria, preocupa especialmente el impacto de los recortes a la ayuda al desarrollo. Un análisis reciente de UNICEF estima que, si se materializan los recortes anunciados, la financiación internacional a la educación podría caer en 3.200 millones de dólares para 2026 (un 24%), es decir, unos 2.900 millones de euros, con el riesgo de que alrededor de 6 millones de niños y niñas más queden fuera de la escuela a finales de este año. Además, 290 millones de estudiantes podrían verse afectados por el debilitamiento de los sistemas educativos a nivel global.
UNICEF trabaja con gobiernos y aliados para sostener y reforzar los sistemas educativos, también en emergencias, para habilitar espacios de aprendizaje que mantengan el vínculo con la escuela, ofrezcan apoyo psicosocial y ayuden a detectar riesgos de protección.
En el Día Mundial de la educación, no miremos hacia otro lado, aprender también salva. Apoya el trabajo de UNICEF en educación AQUÍ.
Para cada infancia, educación.

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