‘Pasiño a pasiño’: la historia de superación de Guillermo tras el accidente que le cambió la vida
Martes, 27 ene. 2026. REDACCIÓN
Guillermo Arce es un joven médico anestesista gallego, residente en el Hospital General Universitario de Alicante. En septiembre de 2024, cuando volvía a casa tras finalizar su turno en el hospital, un autobús le atropelló y sufrió un traumatismo craneoencefálico con hemorragia cerebral. Las posibilidades de sobrevivir y recuperarse al 100% eran nulas. Pese a ello, ha conseguido recuperarse y volver a su trabajo como médico anestesista residente.
Tras el accidente, estuvo dos meses ingresado en el hospital. “Lo difícil de esos momentos posteriores al accidente es ver la meta, porque no llegas a entender a dónde tienes que llegar para volver a ser la persona que eras antes”, recuerda Guillermo.
Después de estabilizarse, tenía que enfrentarse a las principales secuelas del accidente, que afectaban a su capacidad motora y al movimiento de sus manos. Para ello comenzó su rehabilitación física y neurológica en la Clínica Casaverde Ambulatoria de Alicante. Durante ocho meses, Guillermo siguió un tratamiento intensivo en la clínica, con el que se comprometió desde el primer día.
Una terapia en la que se hace el camino
La expresión ‘pasiño a pasiño’, ha sido su guía de superación y mantra durante las sesiones de neurorrehabilitación, y refleja la importancia de ir poco a poco con el proceso de recuperación y disfrutar de cada avance.
El accidente marcó un antes y un después en la vida de Guillermo, pero no melló su mentalidad y sus ganas de dedicarse a su pasión. “Él no quiere ser otra cosa que no sea anestesista”, asegura Esteban Salas, su tutor profesional en el Hospital General de Alicante y una persona muy importante en su vida, ya que es quien decidirá si podrá ejercer como médico en esta especialidad.
Guillermo ha completado así una recuperación soñada, una historia de aprendizaje, de cómo recuperarse poco a poco hasta volver a ponerse la bata para ejercer la profesión que ama. Un camino marcado por la paciencia, el esfuerzo y la resiliencia, que demuestra que la recuperación no siempre es volver a ser quien eras, sino descubrir hasta dónde puedes llegar cuando no te rindes.