
Nueve de cada diez maestros de infantil han sufrido disfonía por forzar la voz
Hablar por encima de los alumnos y hacerlo continuadamente son las causas más comunes, según una encuesta
Lunes, 17 abr. 2023. COM.SALUD
El 88,5% de los maestros de infantil de segundo ciclo (con alumnos de 3 a 6 años) ha sufrido al menos una disfonía en su carrera profesional. Así lo aseguran los resultados de la encuesta ‘La voz del docente’, elaborada por la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello, en la que han participado más de 700 profesores de toda España para alertar sobre cómo las patologías de la voz afectan a este grupo profesional y publicada con motivo del Día Mundial de la Voz, que se celebra el 16 de abril.
Del total de docentes encuestados, el 81,79% han tenido alguna vez disfonía. Y son los maestros de infantil los más afectados, seguidos de cerca por los de primaria (85,26% afectados por esta patología). Las cifras mejoran al aumentar la edad de los alumnos. Así aseguran haber sufrido esta condición el 78,61% de los docentes de educación secundaria; el 75% de Bachillerato; y el 85,29% de los que imparten enseñanzas de FP. De hecho, más de la mitad (53,18%) de los encuestados ha sufrido una disfonía el último año; el 33,57% dos o tres; y el 13,25% más de tres. Los docentes de Castilla-La Mancha, Extremadura y Canarias son los que más sufren de disfonía.
Una de cada 13 personas sufre trastornos de la voz pero la mayoría no se tratan adecuadamente, según estimaciones de la SEORL-CCC, pero las cifras aumentan entre algunos colectivos. “Los profesionales de la enseñanza son uno de los grupos laborales con más riesgo de patologías de la voz ya que no han tenido ningún tipo de formación en técnicas vocales por lo que están muy expuestos a molestias que afectan a su calidad de vida y pueden provocar muchas bajas laborales”, explica el doctor Juan Carlos Casado, presidente de la Comisión de Laringología, Voz, Foniatría y Deglución de la SEORL-CCC. De hecho, el 29% de los encuestados han estado de baja por un problema en la voz.
Pese a la prevalencia de estas patologías, los profesores españoles no acuden ni al otorrinolaringólogo ni al logopeda para evitar recaer en el abuso vocal. “El 66% de los profesores españoles no han visitado la consulta de Otorrinolaringología y menos aún (71,82%) han ido a un logopeda para aprender técnicas vocales”, destaca el doctor Pedro Cabrera, vocal de la comisión de la Comisión de Laringología, Voz, Foniatría y Deglución de la SEORL-CCC, que ofrece el siguiente consejo: “Quienes trabajan con la voz, deben acudir a un especialista si padecen una ronquera que dure más de 15 días, y si fuman, a los 10 días”.

Malos hábitos que provocan las disfonías
Por otra parte, los encuestados enumeran las siguientes causas como origen de sus patologías: hablar por encima de los alumnos (58%); hablar de forma constante (28%) y no hacer descansos (13%). Desde la SEORL-CCC se recomienda a los docentes una higiene de la voz. “Se debe descansar la voz con períodos de silencios de 15-20 minutos 2 o 3 veces al día, limitar en la medida de lo posible el uso del teléfono, y no hablar más de 4 horas seguidas ni cantar más de 2”, añade el doctor Cabrera.
Pese a todo, la disfonía no está considerada una enfermedad laboral para este colectivo y el 67% de los docentes no cree que la disfonía se tenga en cuenta como uno de los riesgos en la prevención de riesgos laborales. Diferentes estudios indican que los maestros notan los efectos del abuso vocal con solo una semana de impartir clases, algunos profesores perciben un empeoramiento progresivo de su voz a lo largo del día o de la semana.
Para concienciar sobre la voz del docente, la SEORL-CCC ha puesto en marcha una iniciativa en centros escolares, donde alumnos y profesores han guardado un minuto de silencio durante sus clases.
Decálogo de consejos para cuidar la voz
Para prevenir las patologías de la voz, la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) recomienda el siguiente ‘Decálogo de consejos para cuidar la voz’:
- No hablar en ambientes ruidosos. No se debe hablar sobre un fuerte ruido ambiental, pues es un comportamiento de abuso vocal. Algunas alternativas pueden ser: hablar de frente al interlocutor, articular más de lo habitual y hablar claro y lento para evitar repetir.
- No fumar. El tabaco es un factor irritante para la laringe. El humo pasa entre las cuerdas vocales y predispone para que aparezcan lesiones benignas como edemas o pólipos. Además, es la principal causa de cáncer de laringe.
- No chillar ni hablar gritando puesto que es un comportamiento de esfuerzo vocal. Debemos acomodar nuestro uso de la voz a nuestras posibilidades reales y conocer las posibilidades de nuestro aparato fonador para saber hasta dónde se puede llegar sin realizar esfuerzo. En general, se debe descansar la voz haciendo periodos de 15-20 minutos de silencios dos o tres veces al día, limitar el uso del teléfono, entre otras medidas. En general, no se debe hablar más de 4 horas seguidas ni cantar más de 2 horas.
- Vocalizar y respirar bien: es necesario vocalizar bien y respirar de manera cómoda para evitar forzar y elevar la voz, sobre todo en profesiones donde el uso de la voz es continuo, como la de los profesores.
- Hidratarse correctamente: beber unos dos litros de agua diarios para que la mucosa que recubre a las cuerdas vocales esté bien hidratada.
- Descansar de forma adecuada. La fatiga corporal se refleja en la voz. Se debe descansar para obtener el máximo rendimiento vocal. Hay que dormir más de seis horas, y descansar antes de utilizar mucho la voz, especialmente en los profesionales de la voz.
- No utilizar el aire pulmonar residual al hablar. Nunca se debe hablar con el resto final de aire y sentir sensación de ahogo. Es un comportamiento de esfuerzo. Esto ocurre cuando se marcan las venas del cuello al hablar.
- Evitar los irritantes laríngeos como el humo y las áreas polvorientas. Evitar, también, hablar en ambientes muy secos: la sequedad ambiental quita protección a las cuerdas vocales. Es conveniente utilizar un humidificador, evitar los ambientes con mucha calefacción o aire acondicionado, abrir y ventilar las habitaciones para renovar el aire.
- No carraspear. El carraspeo es un comportamiento de esfuerzo traumático para las cuerdas vocales. Es un movimiento fuerte y violento. Algunas alternativas para evitarlo pueden ser: tragar saliva, beber pequeños sorbos de agua, realizar una tos sorda (sin juntar las cuerdas vocales).
- Realizar controles periódicos de la voz, con el otorrinolaringólogo. Y consultar siempre que una disfonía se mantenga más de 15 días.